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21 agosto 2007

Jaime Rosales, el outsider



Acabo de leer la entrevista a Jaime Rosales que se hizo en El Pais, gracias a la recomendación de Julio Mazarico.

Lo que más me sorprende es lo sólido de su discurso, con ciertas incongruencias como es la crítica al subvencionismo cuando él realiza sus trabajos a través de la teta estatal.
Esta actitud de sentirse fuera de las corrientes "normales" en las que se encuentra el 99% de los cineastas de este país, le hace convertirse en un personaje rompedor e independiente.

Lo único que me rechina de su discurso es autoproclamarse hacedor de una obra de arte, la megalomanía artística sólo se lo pueden permitir auténticos genios y el no considerar la televisión como el medio en auge dentro de la ficción, supongo que se remitirá a la televisión que se hace en España.

20 agosto 2007

Los tiempos han cambiado?

Esta reflexión viene como consecuencia de algunos comentarios sobre la última película de Bourne en la que se cuestiona la forma de dirigir de Greengrass. Creo que es interesante su desarrollo.

Desde hace unos años se está usando el modo de hacer documental para implantar más verosimilitud a las historias. La cultura audiovisual cada vez es más amplia y con el tiempo los conocimientos implícitos de la obra cinematográfica, incluída la televisiva, es enorme.
Por tanto, los elementos "veritees" tales como cámara en hombro, paneos rápidos, montaje precipitado, jump cuts, etc, son cada vez más habituales en todos los productos, películas y series.
Buena parte de este estilo está basado en los videoclips que nos acostumbraron a un montaje rápido educando al cerebro a recibir muchas imágenes por segundo.

El asunto que me lleva a escribir ésto es mi duda si este estilo tipo documental es derivado de una planificación concienzuda basada en el guión, una forma de captar espectadores jóvenes habituados al bombardeo de imágenes, una manera de esconder los defectos de la obra o simplemente una incapacidad de crear autenticidad a través de un estilo clásico.
Los cuatro motivos arriba citados podrían no ser independientes y ser la unión de todos ellos la causa de esta nueva moda de puesta en escena. Los que hacemos cortos y estamos un poco metidos en este mundillo sabemos que todos los elementos "veritees" son una manera de esconder defectos, tanto de planificación, trabajos de actores novatos, falta de medios y demás excusas.

Mi duda es si ahora mismo una planificación clásica sería éxito comercial o los tiempos piden un nuevo hacer.
Me remito a esta secuencia de El Padrino II, Keaton le dice a Pacino que el matrimonio ha acabado y que abortó voluntariamente. Para mi gusto, esta secuencia no podría ser mejor, los dos actores justifican todo y no se necesitan otros recursos cinematográficos para ser sublime. El paneo rápido cuando Pacino le da la bofetada es lo que rompe la secuencia y hace que ese golpe no lo sufra Keaton, lo suframos los espectadores.

16 agosto 2007

Conceptos

Sin querer ahondar más en las diferencias entre las series yankis y las españolas, ver los blogs de El Guionista Hastiado y El Pianista, os pongo un making of de la secuencia inicial de A dos metros bajo tierra.
Más allá de la técnica empleada me interesa el proceso de desarrollo del producto a través del concepto. Lo orgánico del resultado y el que empaste tan sólidamente es por el mero hecho de saber lo que se quiere y el porqué. No basta con el factor estético, que puede ya de por sí ser merecedor del aplauso. Para que la secuencia sea, probablemente, una de las mejores de la historia, se necesita la idea intrínseca.
No me enrollo más.

Es una lata el trabajar

Aprovechando mi primer día de sufrimiento, reivindico la figura del hacedor de melodías, Luis Aguilé.
Como todos los años, uno se propone mantener sus blogs, actualizándolos de un modo decente.

Ánimo a los asalariados.

13 julio 2007

Vacaciones

Como mi fortuna personal no es la de los implicados en la Operación Malaya, volveré pronto y amenazando con los buenos propósitos del nuevo curso, actualizar frecuentemente, tanto este blog como el de festivales, que lo tengo abandonadito.
Necesito un cambio de aires, como todos vosotros.
Os espero en Benicassim.

07 junio 2007

25 mayo 2007

Si tú

Si tú te vas
y yo también
no quedará nada
ni los momentos buenos.

24 mayo 2007

Cortar

Uno de los momentos más dolorosos de esta vida de sufrimientos que nos ha tocado vivir, es cuando tenemos que romper con la pareja. Esta sociedad ha creado la imagen de que la felicidad se encuentra en el amor eterno y puede que, aunque nos pese, esta eternidad no exista.

Ahora, como recompensa a vuestros dolores sentimentales os ofrezco la oportunidad de, llegado el momento, tengáis las palabras adecuadas para vuestra ruptura. Aún así, espero que ese preciso instante no os llegue nunca.

Quiero que sepas que ya me esperaba
que esto ocurriera y que no pasa nada
Que solo me da la razon y que he estado aprendiendo
de cada momento que he estado contigo
Y pienso aplicar contra mis enemigos
tus tacticas sucias de acoso y derribo
Que tambien he sacado algo bueno
de todo este enredo
Y quiero que sepas
que espero que acabes colgando de un pino
cuando veas lo imbecil que has sido
cuando veas que lo has hecho fatal
Y que quiero que sepas
que ha sido un infierno estando contigo
Que el infierno es lo mas parecido,
te pareces un poco a Satan

Quiero que sepas que me he acostumbrado
a tus putas escenas de "ahora me largo"
Largate ya de verdad que seria una suerte
si no vuelvo a verte en los proximos a�os
Por mi que podrias tirarte de un tajo
que ya lo que hagas me trae sin cuidado
Si me pongo a pensarlo un momento creo que lo prefiero
Asi que ya sabes que espero que acabes pegandote un tiro
Cuando veas lo imbecil que has sido
Cuando veas que lo has hecho fatal
Y que quiero que sepas que ha sido un infierno estando contigo
Que por poco no acabas conmigo
pero soy dificil de matar
Y que quiero que sepas que ha sido un infierno estando contigo
Que el infierno no es tanto castigo
Te pareces bastante a Satan


17 mayo 2007

A dos metros bajo tierra: el melodrama moderno



Dice George Lucas, que el cine es como la guerra, cuando vuelves de ella algo ha cambiado en ti. Este aforismo habría de aplicarse a las buenas películas y por ende a las series, auténtico campo fértil del mundo audiovisual en la actualidad.
Retomando a Lucas, si algo te hace cambiar merece la pena en todos los sentidos, y si encima ese algo te hace ampliar tus conocimientos sobre la vida, y por contraste la muerte, entonces estamos hablando de palabras mayores.
"A dos metros bajo tierra" (Six Feet Under) está "diseñada" por Allan Ball, guionista de American Beauty, película que en su día recibió excelentes críticas y que hoy puede pasar por snob en los mismos ambientes. La cinta protagonizada por Kevin Spacey fue tomada como la visión progresista de una acomodada sociedad yanki. Personajes controvertidos consigo mismos y cuestiónandose el sentido de la vida.
Bien, quien haya visto American Beauty ha visto un 5% de lo que es "A dos metros bajo tierra". Esta serie es un compendio de tratados sobre el ser humano pero sin querer ser pedagógica ni moralizante. El único discurso tendencioso es el político anti Bush, lo cual tampoco hace mucho daño.

Hablar sobre la muerte cuando los personajes son dueños de una funeraria podría resultar evidente. Pero hablar sobre el comportamiento de los vivos hacia los muertos y por lo tanto, de la vida en su sentido más amplio sólo es posible cuando guionistas y creadores están en estado de gracia. La vida como cauce hacia la felicidad o viceversa, el fatalismo del mero hecho de estar aquí, o la conciencia de ser lo que queremos ser o nos dejan ser es un ejemplo de lo que Allan Ball nos aporta.

Supongo que la diferente sensibilidad con que uno afronta el visionado de películas o series influye en el calado que estos aporten en nosotros.

Yo, desde aquí, recomiendo abrirse, dejar que el sonido de las voces, las imágenes y el "algo más" y pulséis el botoncito de reproducir. Algo profundamente enriquecedor está llegando.
Sed felices.

08 mayo 2007

Hollywood también copia

Si yo fuera Chet Baker demandaría a la productora del Talento de Mr. Ripley. Aprovechándose de una gran canción, My Funny Valentine, el eficiente Matt Damon se marca una versión que cantada en ese susurrante modo de entonar embelesa. Lo peor de este embelesamiento es que es una burda copia de la manera de cantar del gran Baker.
Os pongo la prueba.
En primer lugar Chet Baker.



Y ahora Mat Damon.



La justificación de este post se basa en poder escuchar esta maravillosa canción dos veces.