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03 noviembre 2008

Quemar después de leer

Si mezclas personajes perfectamente dibujados, actores que estén a la altura y situaciones inteligentes donde meter a esos personajes, acabas de hacer una buena película.

Para mí la clave es el personaje, sin personajes no hay historia por muy buena que sea. Un mal personaje te puede derrumbar cualquier entramado guionístico.

Ya sé que esta teoría está anticuada, que ahora puede más la situación, las piruetas que da un coche al estrellarse o las veces que se recurre al chiste fácil, pero creo que lo auténtico volverá, que la esencia siempre será eso mismo, esencia.

Aún así, señores Cohen, no se puede terminar una excelente comedia dejando tantos hilos sueltos o contados, a pesar de que la secuencia sea graciosa.

2 comentarios:

ENTREVAGONES dijo...

La clave está en todo! Pero es cierto que sin actores no tienes nada. Podemos perdonar una fotografía fallida o no consecuente, incluso bajones de guión (por ejemplo, esos redondeos para llegar a dios sabe que metraje idóneo, podemos perdonar una cutre música de fondillo, incluso si me apuras un montaje de borracho, saltos de eje incluidos!, pero no, no perdonoooooo que no me pueda tragar al actor. Me lo tengo que creer. Un saludo!, por cierto, te pasaste con el elogio!

Freddyncalm dijo...

Creo que los Cohen no dejan nada al azar en sus películas.

Me gustó "No es país para viejos" y con su otro tono también me ha gustado "Quemar después de leer".

Hay cineastas cuyo nombre ya es garantía de cine bueno.
Pero hay que nivelar las dosis de los ingredientes al gusto.

De todos modos ¿qué sería del documental "Koyaanisqatsi" sin personaje, sin diálogos, sin argumento, sin contexto?
Ah! Lo mismo. :)
Cine bueno bueno.